La maleta
Me desperté como siempre, bueno no como siempre. Me tiré toda la noche repasando que metería en mi maleta. Necesitaba tantas cosas, tantas con las que viajar, tantas que no podía olvidar ninguna. Puse la música bastante alta, en ese momento daban las 11.00am. Entré en le vestidor y cojí tantos zapatos como pude amontonar en mis pequeños pero fuertes brazos. Allí iba lo mejor de todo el mundo. Unos Gucci, unos Prada, otros tantos de Chanel. Cogí también unas camisas, pantalones, ropa interior, cinturones, gorros, gorras, sudaderas. Me iba para una larga temporada asique necesitaría todo lo que allí entrara. Allí, en mi maleta, la que por todo el mundo me había acompañado, la que nunca me había abandonado y la que esperaba al final de los dulces sueños a kilómetros de altura. Ella, al igual que todos mis amigos y conocidos, había permanecido a mi lado.
Pero, ¿Qué haría con todos ellos, con mis amigos y conocidos? En mi maleta no cabían y mi cabeza estaba tan ocupada que no los podía guardar allí. Decidí llevarlos en fotos y recuerdos que de ellos tenía.
El taxi pitó. Tenía que bajar deprisa o no llegaría a tiempo al aeropuerto. Cerré a presión la maleta, apagué luces, gas y agua y bajé con ella, con mi maleta.
La 1.00pm, ya estaba dentro del aeropuerto facturando mi maleta. La vi pasar por las bandas mecánicas y desapareció. Ya solo me quedaba mi neceser, sin nada de valor. Un par de perfumes, pasaporte, documento de identidad, algunas tarjetas y dinero en efectivo.
Minutos antes de embarcar en el avión llamé a Pablo.Aún estaba durmiendo, la noche anterior había salido. Me despedí de él. Él trataba de despejarse y hablar con claridad pero no había tiempo. De todos modos estaba acostumbrado a que yo andara en una punta del globo un día y a la siguiente en la otra.
Me acomodé en mi asiento al lado de una chica albina de muy buen porte y de muy poco estilo. Ecendí el mp3 y me relajé escuchando el tema "put the blame" de la película Hilda. Al poco tiempo, sin apenas darme cuenta, estaba en París. Allí, rapidamente cambié de avión direción Hamburgo. Me agobié un poco porque mi vuelo había llegado con retraso a París y el cambio de avión debía ser rápido. ¿Pero quién puede ser rápido en Charles de Gaulle?Con sus kilómetros de pistas, pasillos, terminales...
Por fín llegué, me senté, esta vez sin compañía, y tras un aperitivo me dormí y tuve algo así como un dulce sueño...

"Me encantas" dices, pues que sepas una cosita:
TU ME ENCANTAS MÁS!!!
jajaja...estas de la olla,porq te da por acer esas cosas??m e rallado mazo porq alfianl no se si lo q perdias era la maleta o todo tu glamur jajaja...eso es lo q qiers acer??olvidar tu pasado??ojala la vida fuera un dulce sueño para asi nunca despertar y vivir solamente lo bonito pero bueno no todo estan facil,no??espero acabar de leer esta istoria,bueno vida en besico,tq
que tio!cada día nos sorprendes con una cosa distinta!quien iba a decrilo...tú escritor!pero hay que reconocerlo, no se te da nada mal.pensare en algo "místico" para ponerte, pero esque yo de esas cosas no entiendo!jajaj!
Bueno, Bueno, que tiemble Dan brown!que llegó Jesus!
Muchos Besos, y sigue escribiendo, que espero seguir leyendo esta peazo obra!
"nunca abandones tus sueños"
Nayade
Woooo!!! jajajaja, q pijin eres. no en serio, me gusta tu forma de escribir, incluso me planteo el pedirte el favor de escribir un guion que tengo pensado ^_^. Felicidades, pronto conseguiras una saga sobre tus historias.